siento tu torbellino cuerpo anunciado en mil olas
salvajemente despierto.
Asciendes.
Mi boca recibe el primer azote de tu oleaje
sacudiendo mi sueño, estremeciéndome tu llegada
despertando a tu encuentro, centelleante en la noche.
Retrocedes.
Como la ola desnuda llega de nuevo tu murmullo
desvelando mi cuerpo lascivo, voluptuoso.
Retornas.
Tu boca, tus pechos, tu sexo con sabor a salina
se adhieren salvajemente a mi sexo
faro en la noche iluminada, soñada.
Reculas.
El espejo de plata dibuja tu irradiado talle
el haz de luz, identificando el trote embravecido
sobre la blancura emergente, espumosa, de tus senos
hundiéndome en tu mar ensortijado en claros de luna.
Regresas.
Vuelves y vuelcas tu bravura aguada
desapareciendo bajo tu manto de agua
mi anunciada humedad salvajemente envueltos
en ese sabor de delicado alazán, herida de mar.
Huyes.
Cuando despierto, mis dedos en la entrepierna
ungidos en liquido viscoso, blanquecino
recuerdan el amor salvaje de la noche
bajo el manto de mar en haz de plata.
4 comentarios:
Como una ola: arrastra en su vaiven. Y vuelve, siempre vuelve.
Bss. :) Reina
Hermoso sueño como meciéndote en las olas del placer. Sin embargo creo que hubiese quedado mejor sin el último verso. O escrito de otra forma no tan ¿sucia?. Perdón, lo veo así.
Saudações do Atlântico.
Delicioso texto, cargado de sensuales palabras y húmedos recuerdos... un beso
bueno , mas o menos bien.
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